El ‘ransomware’ (un tipo de ‘malware’ que compromete un equipo, secuestra la información y exige el pago de un rescate para recuperar los datos y evitar daños colaterales) siguió siendo el principal riesgo. Los ciberdelincuentes continuaron trabajando para obtener acceso a redes específicas, utilizando herramientas y técnicas de amenazas avanzadas para robar y cifrar datos.
El reporte evidenció que el sector bancario se vio en el período “desproporcionadamente afectado”, convirtiéndose en uno de los principales objetivos de los cibercriminales, con aumento interanual del 1.318% en los ataques de ransomware.
Además de estas actividades ilícitas, el informe de Trend Micro reveló que los ataques de compromiso de correo electrónico empresarial (BEC) aumentaron un 4%, potencialmente como resultado de oportunidades que dio el Covid-19 a los ciberdelincuentes.
Las estafas de la pandemia estuvieron también detrás de las numerosas aplicaciones maliciosas detectadas, de las cuales el 54% se hizo pasar por TikTok. En tanto, la minería de criptomonedas se convirtió en el malware más detectado.