Tres de cada cuatro chilenos (76%) considera que los conductores que causan accidentes bajo los efectos del alcohol suelen huir o desentenderse de sus responsabilidades, mientras que solo un 1% cree que estos enfrentan las consecuencias de sus actos. Además, un 56% de los encuestados opina que “a la gente le da lo mismo si un año hay más o menos muertes producto de accidentes por consumo de alcohol”, mientras que un 35% piensa lo mismo respecto a las autoridades.
Por otro lado, y pese a los riesgos conocidos, un 35% de los chilenos considera «socialmente aceptable» conducir bajo los efectos del alcohol durante las celebraciones de Año Nuevo. Para el 57% de los encuestados, el principal temor de los conductores ebrios sigue siendo ser detenidos por Carabineros. El miedo a causar daños físicos o la muerte a acompañantes parece ser menos importante, pues ocupa un distante segundo lugar (19%).
Juan Pablo Solis de Ovando, presidente de Aprocor, señaló que “es crucial que, tanto automovilistas como autoridades y sociedad civil, nos unamos en un compromiso de responsabilidad y conciencia, reafirmando que los conductores y menores no pueden beber ni una gota de alcohol”.
Revela también el estudio que un 33% de quienes conocen a alguien involucrado en un accidente relacionado con el alcohol no modificaron sus hábitos de consumo posterior al hecho. Los jóvenes de la Región Metropolitana son los más reacios a cambiar su comportamiento (44%). En todo caso, un 47% de los encuestados afectados por un accidente decidió dejar de consumir alcohol al conducir.