En el sector inmobiliario, las empresas debían asegurar la recepción de cajas y productos adquiridos por los sus residentes de sus proyectos, surgiendo así los e-lockers. Se trata de un sistema en que el repartidor ingresa el pedido y envía un aviso al residente, indicándole que ya puede retirarlo.
“Para los usuarios, el ingreso al locker es muy fácil e intuitivo; están localizados en un lugar a la vista del conserje, pero no requiere de su gestión. Otro punto a favor es que el repartidor no ingresa al interior del edificio para dejar el pedido”, explica Leopoldo Morales, gerente de arquitectura, diseño e innovación de la inmobiliaria Echeverría Izquierdo, que incorporó el sistema en varios de sus edificios.
Se destaca de estos lockers inteligentes su autogestión por sobre la responsabilidad del conserje, permitiendo a este concentrarse en otras prioridades, como por ejemplo el control de acceso al edificio. Otras características incluyen el acceso con código QR, que lo hace seguro y confiable, el retiro en menos de 1 minuto, visibilidad de estatus del pedido, flexibilidad horaria 24/7 y la higiene.
En general de acero inoxidable o aluminio, que los hace resistentes, duraderos y de fácil mantenimiento, tienen un diseño que, según Morales, permite acomodar paquetes de distintos volúmenes. “Tienen casilleros de diferentes tamaños y las cerraduras electrónicas impiden robos o equivocaciones en el momento de acceder a los paquetes”, comenta.