Los Millennials, nombre con que se designa hoy a las personas de entre 18 y 35 años de edad, son definitivamente una fuerza de trabajo potente. Se comenta que con el tiempo esta irá creciendo en números y aportando nuevas ideas que modificarán la forma en la que actualmente funcionan las reglas con las que se rigen los trabajos.
Según el estudio Chilescopio 2016, desarrollado por Visión Humana y aplicado a 2.300 hogares, de los niveles socioeconómicos ABC1, C2, C3 y D, un 62% de los Millennials se encuentra actualmente trabajando, un 26% está estudiando y un 5% busca trabajo.
Se suele decir que este segmento etario de personas buscan siempre marcar una diferencia en la empresa donde trabajan y si no lo consiguen en 8 meses se cambian.
Un artículo publicado en el blog de la consultora, por Catalina Caro, directora del área cuantitativa, indaga en las cosas que satisfacen a los Millennials en el trabajo. Solo dos atributos destacan en ese sentido por su nivel de satisfacción: la relación de trabajo con sus compañeros, con un 63%, y la estabilidad de su trabajo (52%).
Las cosas que tienen más descontentos a los Millennials son no tener la posibilidad de innovar, con solo un 35% satisfecho, la poca capacitación y desarrollo profesional que les proporcionan las empresas (37%) y el nivel de autonomía y libertad con la que cuenta para decidir, que solo tiene satisfecho a un 38%.
Lo más importante para los Millennials en una empresa es la estabilidad. Al menos, un 81% de así lo cree. En tanto, un 78% le da alta importancia a la posibilidad de capacitación y desarrollo profesional que brinda la empresa, un 77% a poder compatibilizar la vida personal con el trabajo y un 76% considera extremadamente importante un buen sueldo con beneficios económicos.
“Podemos decir que los Millennials vienen a cambiar cómo nos relacionamos con el trabajo y la forma en la que hacemos nuestro trabajo”, comenta la analista, señalando que es a partir de la baja satisfacción con los atributos presentados y la importancia que le dan a ciertos aspectos que el resto no lo hace.
Por tal motivo, agrega Catalina Caro, es importante conocer en detalle lo que piensan, sienten y creen del trabajo, para buscar estructuras que los retengan y que, de paso, ayuden a mejorar la forma en que las personas se relacionan con el trabajo.