Abuelo Julio se presenta como un nombre propio que celebra una larga tradición de más de 50 años y que con los años ha ido sofisticando su oferta, que incluye desde suculentos filetes hasta tiernos cortes para la parrilla. Buscando garantizar la excelencia, hace una rigurosa selección y desarrolla un proceso de producción que pone especial cuidado cada una de sus etapas.
La carne de Abuelo Julio cumple con el conjunto de prácticas permitidas por la religión musulmana y la religión judía, Halal & Kosher respectivamente, que le ha permitido obtener las certificaciones necesarias. Además de ello, cultiva la práctica de un proceso productivo que es transparente, sustentable y trazable.
Su propósito de marca es que en sus cortes disponibles en Chile, que son filete, lomo vetado, lomo liso, punta de ganso y asiento de picahna, todos de raza Braford, viva permanentemente el espíritu del campo argentino. Con su llegada a Chile, Abuelo Julio logra tener presencia en 13 mercados, incluyendo el de Estados Unidos.