Según este, durante los fines de semana, el número de niños que consume alimentos frente a la pantalla se eleva y alcanza un 40%, mientras que otras costumbres, como consumir bebidas gaseosas, llega a un 17% (aumentando 7% respecto de la semana).
La preocupación radica en que en vacaciones los niños disponen de más tiempo libre y, ante la falta de rutinas, son más propensos a aumentar el tiempo frente a pantallas y reducir el tiempo de ejercicio. Esto se complementa con que, según el Mapa Nutricional JUNAEB 2023, el sobrepeso y la obesidad afectan a uno de cada dos niños en Chile.
El estudio concluyó que el consumo de alimentos frente a pantallas sigue siendo una práctica extendida entre niños y niñas desde la pandemia, con un 38% de ellos realizándose durante la semana. Este comportamiento, que afecta la relación con la alimentación y el entorno familiar, es particularmente alto en niños más pequeños (2 a 5 años), de los cuales un 88% tiene acceso a un dispositivo electrónico y un 47% consume alimentos frente a pantallas. De hecho, en promedio, cada niño tiene acceso a dos dispositivos y pasa alrededor de tres horas al día frente a una pantalla.