Empresas y organizaciones –entre ellos Molino Linderos, Compañía Molinera San Cristóbal, Lefersa-Lesaffre Chile, Jesús Arguinarena, Fechipan e Indupan Santiago– apoyaron a sus autores, José Yáñez, Lucio Fraile, Marcelo Gálvez, quienes contaron con la edición del periodista especializado Mario Bravo.
El texto tiene como propósito preservar la memoria de un oficio profundamente arraigado en la cultura nacional, constituyendo un homenaje para quienes construyeron con ahínco y afán los cimientos de la panadería tradicional chilena.
En sus páginas, narra la formación de panaderías muy representativas que, sea por su reconocimiento público o rol social, han marcado el desarrollo de sus comunidades. Algunos locales continúan activos, mientras otros ya cerraron. Todos, sin embargo, han dejado un legado que trasciende la coyuntura.
Según sus autores, este libro se inspiró en un trabajo similar sobre los principales bodegones o restaurantes populares de Buenos Aires. La investigación local implicó más de dos años de trabajo, recogiendo el testimonio de dueños originales, descendientes y actuales responsables de las panaderías.
Sus 240 páginas contienen datos acerca de la evolución de los locales y detalles particulares sobre sus diseños, sistemas de distribución y gestión comercial, entre otros temas relevantes. Asimismo, aspectos geográficos para generar un recorrido por panaderías de la Región Metropolitana, con cuatro zonas de referencia, así como de Valparaíso, Viña del Mar y Cartagena.