En la acción, viralizada a través de YouTube donde obtuvo decenas de millones de reproducciones, Cruz Johnson no recomendaba Lubrax para su perfecto bronceado mientras Botota lo rechazaba para el pelo, dejando claro ambos que se trataba de un aceite para el motor.
El reconocimiento le fue entregado a la marca y a su agencia MRM en una ceremonia efectuada en Cartagena de Indias. Entre sus principales logros, se cuenta haber hecho que los consumidores tuvieran una vinculación positiva con una categoría de producto percibida en general como poco atractiva.
Rafael Mira, gerente de lubricantes de Petrobras en Chile, comentó el espíritu de la campaña diciendo que el aceite para motor no es un producto sexy y que nadie tiene presente hasta que debe cambiarlo. “Entendíamos además que existen más de 70 marcas en Chile y necesitábamos captar la atención de la gente, por lo que teníamos que hacer algo novedoso y disruptivo”, señaló.