Aquello fue entendido por los creativos como que dicha botella está pensada para ser agitada y moverse. Ese fue el hallazgo que los llevó a desarrollar un rebranding basado en el movimiento, algo que resultan esencial, tanto en la coctelería como en la vida misma. “Y que nos permitió desafiar y mover las convenciones de una industria tradicional e invariable”, señala 10:10 en su sitio web.
El movimiento como atributo diferenciador es lo que permite el nacimiento del nuevo packaging de Capel Sour, una botella que en su esencia contiene movimiento y que presenta en ella los sabores de cada variedad. “Y que viene lista para moverte el ánimo y los sentidos”, destacan en la agencia.
En suma, más que el fundamento del diseño de packaging desarrollado, el movimiento se convirtió en el nuevo territorio de la marca, en todas sus dimensiones. Es decir, en el emocional, el físico, actitudinal, artístico y visual. “Un atributo del producto que, hasta ahora, no había sido capitalizado por nadie de la categoría”, afirman en 10:10.
