Este hito implica el debut en Chile de los nuevos chasis Mercedes-Benz O 500, que marcan un avance significativo en términos de tecnología y rendimiento. Las nuevas unidades cuentan además con la última carrocería Marcopolo G8 y el más completo paquete tecnológico y de seguridad del segmento.
Según la gerente general de Turbus, Denise Gárate, esta renovación de flota llega para garantizar el mayor bienestar de los pasajeros y representa un nuevo estándar en términos de seguridad, confort, potencia y eficiencia.
“Son buses de última generación, más livianos y con una importante mejora en el factor aerodinámico, lo que también se traduce en ahorro de combustible. Todo lo que, finalmente, viene a consolidar a Turbus como líderes indiscutidos en el transporte interurbano en Chile”, señaló.
Diseñados para adaptarse a las condiciones más extremas, los nuevos buses son capaces de resistir altas y bajas temperaturas. Su puesto de conducción posee cualidades que brindan mayor comodidad al conductor y a los pasajeros, como cambios de marcha rápidos y específicos para rutas complejas o pronunciadas pendientes, adaptándose a las distintas características del camino.