En Chile, la primera marca que se especializa en este segmento es Sinzero, que ha desarrollado la categoría desalcoholizada con vinos Cabernet Sauvignon, Rosé y Espumante, que cuentan con una graduación alcohólica inferior a 0,5%.
Según Andrés Duval, socio y fundador de Sinzero, estos “mantienen las cualidades organolépticas del original, así como también sus propiedades antioxidantes y con la mitad de las calorías”. Agrega que son ideales para quienes conducen o simplemente buscan opciones más saludables.
Sinzero reduce de manera sustancial su graduación alcohólica gracias a un proceso de elaboración sin ebullición que sin embargo le permite mantener el sabor y aroma, además de sus propiedades antioxidantes. De esta manera es más liviano y con la mitad de calorías de un vino tradicional.
Cecilia Prat, directora comercial de Sinzero, señala que este está revolucionando el mercado del vino chileno, donde muchos consumidores migran a estilos de vida más saludables. Agrega que se prevé que el vino desalcoholizado registre un crecimiento anual del 7% entre 2019 y 2027.